martes, 6 de junio de 2017

Castelar tiene historias...y YO te las cuento


Nos encontramos aquella vez, en la revista de Castelar.
CASTELAR NUESTRO LUGAR
Para nosotros la CNL.


Hoy queda mi agradecimiento, a la Redacción de CNL.


Con las primeras imágenes de mí barrio, de mis viejos.


Y la mesa grande en cumpleaños y reuniones familiares.
Para recordar también, a mis vecinos...!


Inspiraron este cuento, aquel recuerdo que me quedo de reuniones.
Un cumpleaños de Susana, la hermana de Ricardo (Diky), en
su casa de la esquina de Arredondo y Dean Funes.
Frente a la mía, cuando al colegio íbamos de pantalón corto. 



Y me gusto estar en contacto con mis vecinos, amigos y parientes.
Recordar aquellas épocas de calles tranquilas.
Cuando en aquellos años 60, estacionaba mí AUSTIN 46, en
la puerta de LA JUNÍN.
La llegada de algún Circo al barrio, nos envolvía en la curiosidad, de
ver armar la gran carpa. Para ir a empujar algún carro, repartir entradas
con descuento, para ganarnos las nuestras.
Y de allí salieron historias.
Compartamos alguna, en este nuevo número de CNL.


En los Circos hay misterios.
También historias de amor.
Los invito a recordar esta...!





Que tiempos aquellos, cuando los domingos esperábamos traer el diario.
El MUNDO con sus 4 suplementos.
Mientras nos calentaba una estufa VOLCAN.
Aquellos OTOÑOS de frío.




La calle era todo, en esas épocas.
Había que andar con cuidado.
Pero la inseguridad...era cero...!
Por eso conocíamos, cada rincón del barrio y más allá.
Creó que eso, fue lo que abrió mí imaginación.
NO ME CREEN.
Lean este cuento, a ver que les parece.





Pero no todo es cuento.
Y hay algunas historias reales.
Cuando lo improbable, se hace probable.
Como las historias de fantasmas, en el barrio.







En el número 10 conocieron mi casa, donde nací y viví.
Siempre volví al viejo barrio, Arredondo y Dean Funes.
Total desde San Nicolas y Arias, no son tantas cuadras.
Viví los cambios y siempre me imaginaba, como seria aquel
fondo, donde jugábamos a indios y soldados.




Nunca tuvieron ganas de saber, que hay dentro de un espejo.
Mejor dicho del otro lado.
Algo loco puede pasar... ¡CUIDADO...!




El tiempo. Existe o es simplemente una medida, para dar referencias.
El que lo tenía bien claro era TOMAS, el relojero del barrio.






Para los nostálgicos del Castelar de antaño.
Volvemos por un momento al pasado, con algunas fotos.
Cuando el encuentro era los viernes, en LA GRAN CASTELAR.







El barrio, mejor dicho los chicos...
Esperamos al GUERRERO.




El paso por la Escuela Secundaria.
Los buenos recuerdos de aquellos días.
Y algún tropiezo también.




Todavía recuerdo aquellos juguetes, que cuando chico.
Ocuparon mi tiempo y mi imaginación.



Conocer a los vecinos del barrio, tiene sus cosas.
A veces no es todo, como lo pensamos.
Lean para saber, como termina esta historia.




Todos estos cuentos y algunos más.
Formaron parte de mi cuarto libro.
El primero que deja marcados, los caminos de Castelar.
Historias de un pueblo del Oeste, que se transformo en Ciudad.
"Cuentos para leer en la Radio, en una tarde de Otoño en Castelar"
Luego hubo más cuentos para CASTELAR NUESTRO LUGAR.
Y dos libros más, completando una trilogía.







Hay más historias, que iremos recordando...
LOS ESPERO